La percepción es la función psíquica que permite al organismo, a través de los sentido, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno.
El estudio científico de la percepción no comienza hasta el siglo XIX, con el desarrollo de la fisiología y la psicofísica. Los aportes de William Henriquez fueron importantes. Los primeros en estudiar en profundidad la percepción fueron Hermann von Helmholtz, Gustav Theodor Fechner y Ernst Heinrich Weber,
quienes produjeron los primeros modelos que relacionaban la magnitud de
un estimulo físico con la magnitud del evento percibido. Más adelante Wilhelm Wundt fundó el primer laboratorio de psicología en Leipzig en 1875. Hoy en día la investigación en percepción no se lleva a cabo solo desde la psicología sino que es un campo muy interdisciplinario.
Los principales campos investigados en percepción se asemejan a los sentidos clásicos, aunque esta no es una división que se sostenga hoy en día: visión, audición, tacto, olfato y gusto. A estos habría que añadir otros como la propiocepción o el sentido del equilibrio.
Naturaleza [editar]
La percepción es el primer proceso cognoscitivo, a través del cual los sujetos captan información del entorno. La captación de esta información
usa la que está implícita en las energías que llegan a los sistemas
sensoriales y que permiten al individuo animal (incluyendo al hombre) formar una representación de la realidad en su entorno. La luz,
por ejemplo codifica la información sobre la distribución de la
materia-energía en el espacio-tiempo, permitiendo una representación de
los objetos en el espacio, su movimiento y la emisión de energía
luminosa.
A su vez, el sonido codifica la actividad mecánica en el entorno a través de las vibraciones de las moléculas
de aire que transmiten las que acontecen en las superficies de los
objetos al moverse, chocar, rozar, quebrarse, etc. En este caso son muy
útiles las vibraciones generadas en los sistemas de vocalización de los
organismos, que transmiten señales de un organismo de la misma especie
a otro, útiles para la supervivencia y la actividad colectiva de las
especies sociales. El caso extremo es el lenguaje en el hombre.
La olfación y el gusto
informan de la naturaleza química de los objetos, pudiendo estos ser
otras plantas y animales de interés como potenciales presas (alimento),
depredadores o parejas. El olfato capta las partículas que se
desprenden y disuelven en el aire, captando información a distancia,
mientras que el gusto requiere que las sustancias entren a la boca, se
disuelvan en la saliva y entren en contacto con la lengua.
es.wikipedia.org/wiki/Percepci%C3%B3n